Las Carencias
El esclarecido
maestro encendió un bombillo rojo que había puesto sobre la mesa. La habitación
enseguida se tiñó con la luz del bombillo.
Pon tus manos
sobre él, dijo, es de baja intensidad y no te quemará.
Las manos se
tornaron rojizas.
¿Qué percibes?
Preguntó el maestro.
Mis manos se
ven algo transparentes y con tonalidad roja. También siento el calor que emana
del bombillo.
Bien Ray, dijo
el maestro, y apagó la lámpara.
Esa luz roja
que dio color a todo lo que hay presente, y el suave calor que percibiste, son
consecuencia de la actividad del bombillo. Pero No son el bombillo.
La actividad
mental del ser humano también origina una radiación que vibra en la misma
frecuencia de los conceptos aceptados como verdades. Esta radiación afecta a
todas las partículas de tu mundo físico y reproduce en él exactamente lo que
albergas como cierto. De esta afirmación se desprende que absolutamente todo lo
que percibes en tu cuerpo y tu mundo físico es sencillamente la fiel
reproducción de todo lo que aceptas como cierto en tu intelecto, en esa parte
de ti que razona, que piensa, en tu Conciencia.
Por esta razón,
algunas personas no recuperan la salud aunque cumplen estrictamente su
tratamiento médico, pues su cuerpo obedece al concepto que el sujeto tiene de
sí mismo. De nada sirven los esfuerzos que intentan cambiar el mundo de la
materia, pues las partículas de tu mundo físico siguen obedeciendo a la
radiación que emana de ti.
Lo mismo aplica para las carencias de amor, de
dinero, de reconocimiento a cuánto valemos, de oportunidades de progreso, de
personas que nos quieran, de entorno amable y a nuestro favor, de serenidad y
paz, y de todo aquello que puedas imaginar.
En lugar de
intentar lograr cambios en el mundo físico, más bien conviene mirar hacia
dentro de nosotros, conviene examinar serenamente y esclarecer qué fundamentos
sostienen a esos conceptos que hemos aceptado como verdades irrefutables. Verás
que en muchos de ellos se asientan afirmaciones altamente nocivas.
Esa caída de
tus cabellos puede detenerse si en verdad le reconoces definitivo poder al
medicamento que estás usando, pero te vuelves dependiente. Cuando dejes de
usarlo volverá más intensa la dolencia.
Tu cuerpo y tu
mundo obedecen ciegamente a los Comandos intrínsecos que se derivan de tus
conceptos. Si cambias el concepto, cambia el Comando, cambia la orden
emitida.
La vida de
algunas personas transcurre batallando contra el sobre peso, hasta que en algún
momento, incluso sin darse cuenta, cambian el concepto que los afectaba.
Entonces mejora su figura.
También es
común ver que alguien que fue flaco toda su vida, de pronto se volvió obeso.
Debemos cuidarnos de esas afirmaciones que se cuelan inadvertidamente y nos
traen consecuencias negativas.
En síntesis, tu
cuerpo y el mundo que te rodea, incluyendo personas, circunstancias, bendiciones
y adversidades, obedecen fielmente a los
Comandos ocultos en tus conceptos.
Así que para
lograr cambios positivos o negativos en nuestra experiencia de vida, es
imperativo ejecutar una limpieza en nuestros conceptos.
Seu
San Diego,
miércoles 10 de junio de 2026.
Cierto, y aveces haces cosas que, por pensar que son las correctas, te restan calidad de vida.
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