Nadie está contra nosotros, ni estamos condenados

(Interpretación)

 

 

El Camino Soñado es la vida que tú quieres vivir.

El Camino Dificultoso es la vida que estás viviendo actualmente.

El Carretero eres tú.

La Carreta es la circunstancia por la que estás pasando.

El Caballo es tu línea de pensamiento, tu abatimiento, tu desaliento, tu aceptación de que es inútil luchar contra algo que crees más fuerte que tú, tu convencimiento de que ya no eres capaz de superar la circunstancia que vives.

Las Riendas son las herramientas, conocimientos, acciones, que puedes usar para dirigir el caballo. Tus pensamientos, tu actitud, igual que el caballo, son gobernados por su naturaleza, y tan pronto los dejes sin gobierno ellos volverán al camino aprendido. A través de las riendas el carretero siente al caballo y corrige su rumbo, acelera o aminora el paso. Al encontrar el camino soñado, el carretero debe permanecer alerta para que el caballo aprenda el nuevo camino y no retorne al camino dificultoso.

Las Riendas en manos del carretero indican que siempre tienes el poder de intervenir y decidir el paso y el rumbo del caballo, o sea, de tus pensamientos. 

Batir las riendas y dirigir el caballo es decidir intervenir en el presente, y es elegir cuáles pensamientos cultivamos y cuáles desechamos. El fundamento que sostiene nuestros pensamientos positivos es reconocer que la energía que mueve el mundo quiere y obra por mi bien, y además, reconocer que lo merezco.

 

 

Seu

 

San Diego, viernes 5 de diciembre de 2025.

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